Embajada de Alemania en Varsovia

Arquitectos: Gabriel Verd + Simone Solinas, Nicolás Carbajal, Romek Kruszewski
Colaboradores: Rodrigo Carbajal, Pilar Mencía (1ª y 2ª fase), Minka Kersten, Andreas Kopp (Berlín) (2ª fase), estructuras e instalaciones - Ove Arup Madrid, consultoría bioclimática - Muller BBM (Berlín), paisajismo - dosAdos (Barcelona), maqueta - Talleres Vázquez
Localización: Varsovia
Año: 2002 concurso internacional en dos fases. Proyecto finalista.
Cliente: Ministerio de Asuntos Exteriores de Alemania
Superficie construida: 7.657 m2

Concepto urbano

El solar de la nueva embajada alemana en Varsovia (primer edificio que construiría Alemania en Polonia tras su reunificación) se encuentra en una zona privilegiada de la ciudad, un área de grandes parques y jardines ocupada por edificios representativos como el Parlamento Polaco, el Centro de Arte Contemporáneo y demás embajadas.

Un solar en un área de baja densidad, con cierto carácter urbano en tres de sus lados goza de las vistas lejanas sobre el río Vístula en su lado Este.

 

La embajada

Se pretendió integrar en una única construcción la cancillería y la residencia del embajador. Ello se consigue a través de un espacio polifuncional y una gran terraza elevada entre los árboles para las recepciones que conectaría ambas funciones. Este espacio expositivo con salón de actos opcional se plantea como espacio cultural y de encuentro con la ciudad.

La implantación de la edificación en el solar se realizó siguiendo estrictos criterios de conservación de la mayor parte del arbolado existente, en especial aquellos de mayor porte y valor ecológico. La volumetría permite la ordenación del jardín en dos áreas bien diferenciadas. En el extremo suroeste, un jardín más público y asociado a la cancillería. Por allí, bajo una marquesina entre los árboles, se accede a la embajada. Al nororeste, el jardín de carácter privado ligado a la residencia del embajador y las recepciones. No obstante, desde el espacio expositivo podría disfrutarse de ambos jardines en su totalidad.

Al edificio de la Cancillería se accede por la calle Jazdów alineándose su volumetría a lo largo de la calle Nörduche Zufahrt en paralelo la escuela vecina situada al otro lado de la calzada. La residencia del embajador se sitúa en el lado opuesto, hacia el sur, estableciendo una relación más doméstica con las viviendas vecinas.

El acceso a la embajada se realiza a través de una esclusa de seguridad. En ese mismo punto, y con acceso independiente, se sitúa el área de pasaportes. La claridad de recorridos y la adecuación al programa funcional han sido criterios básicos del proyecto.

El edificio de la cancillería se abre al jardín a través de un gran espacio acristalado que actúa como tamiz por el que se filtra la luz dotando a las oficinas de un ambiente confortable de trabajo. Se trata de un edificio de carácter administrativo un tanto particular diseñado bajo estrictos criterios funcionales de seguridad (propios de una embajada), flexibilidad y confort.

La residencia en cambio se ha proyectado con un carácter más doméstico y lúdico. Entre ambas piezas una gran terraza y un salón de usos múltiples completará el programa con las vistas hacia Varsovia y el río Vístula.

La planificación de las obras permitiría mantener en funcionamiento de la embajada original. En una primera fase se construirá la cancillería, en la segunda se demolería el edificio existente y finalmente se construiría la residencia del embajador.

La huella de la antigua cancillería formaría parte de la ordenación de los jardines (carpa de festejos, etc.)