Concurso COHOUSING ALBORADA
El concepto de este proyecto se fundamenta en la relación intergeneracional. Pretendemos que esta propuesta sirva de escenario para que coexistan varios tipos de convivencia basado en la colaboración, solidaridad, autogestión y siempre en un ámbito de proximidad con la barriada de Valdezorras.
Pretendemos crear un microcosmos que sea reflejo del mismo barrio de tal manera que el vínculo entre los habitantes de ALBORADA y el barrio sea un continuo… dando máximo sentido al concepto de vecindad. Vivir, colaborar, cuidarse, seguir manteniendo el estilo de vida, aficiones y autonomía personal es el leitmotiv con el que se ha proyectado ALBORADA
El concepto de cohousing ya funciona con éxito en otros países y en España se está extendiendo cada vez más, el enfoque social de ALBORADA es lo que distingue esta promoción del resto. Al tratarse de viviendas tuteladas destinadas a cualquier edad, la tipología de cada una de ellas ha sido diseñada para que sean capaces de evolucionar con sus usuarios, adaptándose a la evolución física y social de los mismos; de esta forma se favorece la máxima permanencia en el tiempo en estas viviendas con la mejora en la calidad de vida que ello conlleva.
La idea parte de un concepto urbano, en los que se promueve la porosidad e interacción con el entorno más inmediato… el acceso cobijado al conjunto permite vislumbrar el patio central de ALBORADA, una plaza del barrio, en el que gracias a su cuidado equipamiento se promueva la convivencia entre sus vecinos (allí se podrá jugar, leer, favorecer la tertulia o simplemente disfrutar de la sombra de la arboleda o la jardinería proyectada). Desde dicha plaza se tiene visión directa a los huertos urbanos que proponemos como un continuo útil y regenerador del entorno… una visión amable hacia el arroyo de Miraflores y preludio de los campos de cultivo que hay más allá en una búsqueda por la interacción con los ciclos naturales que contrasta con la inhibición de los modelos de crecimiento urbano especulativos.
La distribución en galerías permitirá también la interrelación entre los usuarios al modo de los antiguos “corrales de vecinos” que tan frecuentes eran antaño en nuestra ciudad. Estos pasillos a modo de balcones corridos permitirán el acceso cómodo a cada vivienda (incluso el acceso por los montacargas directamente con las bicicletas) y disfrutar a la vez de las vistas amplias del entorno.
La gran rampa verde que sirve de cubierta constituye una gran oportunidad para disfrutar de la condición de edificio que se sitúa justo en el borde de la ciudad de Sevilla, un gran jardín rampante que permite contemplar el entorno de campos de cultivo más próximos y el carácter casi rural de esta peculiar barriada.
VIVIENDA TIPO Y VERSATILIDAD
Partiendo de un cuadrado de 10×10, la unidad habitacional base se ha pensado como una sucesión de estancias versátiles y desjerarquizadas de igual superficie (3.3×3.3) que se disponen junto a un núcleo central “húmedo” fijo, compuesto por 2 baños y 2 frentes de cocina, que además aglutina todas las instalaciones verticales del edificio. Rotando alrededor de este, todas las estancias gravitan de tal manera que se reducen al extremo las circulaciones. Es, por tanto, una propuesta óptima en cuanto a funcionalidad.
Por otra parte, con mínimas y casi imperceptibles adecuaciones, la unidad habitacional base es capaz de adaptarse a toda la casuística planteada por la diversidad de usuarios potenciales. Por ello es, además, óptima en cuanto a versatilidad, que junto con la funcionalidad descrita, hacen que se asegure su adaptabilidad en el tiempo y a los diferentes perfiles de usuarios.
Esa disposición en espiral, tan presente en el proyecto, de las dos sub-unidades habitacionales que surgen de la unidad base, favorece la versatilidad y optimización de la solución, llegando al extremo de que se podría diseñar cada alojamiento mediante agregación de piezas (a modo de puzzle) alrededor de ese núcleo central, siempre fijo e invariable.











